EL FARO DE FALCON

Esta página es un recurso pensado, para que todos y cada uno de los que aquí nacimos y vivimos en esta amada y bendita tierra de Coro, nos encontremos con nuestras raíces ancestrales, culturales e históricas, para reconstruirnos como familia, pueblo y sociedad, en otras palabras, para unirnos en la búsqueda de la más autentica identidad.

Encontrarnos y unirnos en esta página significa, que usted está invitado a formar parte de esta, haciendo su aporte, comentario o propuesta, la cual publicaríamos siempre y cuando, la misma, no sea contraria al derecho, al orden y las buenas costumbres.

Todo la temática histórica que usted leerá en esta página, es el conocimiento acumulado por ciento de años, en el espíritu de la Corianidad que constituye el Falcón de hoy. Es el aporte de los protagonistas de la história y de quienes la plasmaron, muchos de los cuales son mencionados en este trabajo.

Yo no soy un historiador, soy un fanático de la historia, con un punto de vista muy crítico, intuitivo especulativo, y bastante implacable con los hechos fantasioso y exagerados que se cuelan en los libros, sin el más mínimo análisis de la verdad.


La historia es una ciencia que tiene por objeto el estudio de lo sucedido. La función del historiador es tratar de explicar desde el presente la verdad de esos acontecimientos.




25.02.2010




Hernan Antonio Blanco















martes, 28 de septiembre de 2010

UN PANTANO DE CONFUSIÓN

Autor: Hernán Blanco





Cuando inicie mi trabajo de campo en Pantano Abajo para recabar la información que contiene esta reseña, pude descubrir a través de los entrevistados, la existencia de una creencia muy arraigada según la cual, por los alrededores de San Clemente fondeaban los barcos de los Españoles. Ante semejante disparate, mi reacción como es obvio era tratar de explicarle a estas personas cuan errada era la información que manejaban, por cuanto, las costas descubiertas por los españoles a su llegada a Venezuela, son exactamente las mismas desde hace 15000 años por lo menos. En lo personal no tengo duda de que buena parte de los continentes en algún momento de la prehistoria estuvieran bajo las aguas, porque así lo demuestran los estudios científicos, más no es posible sostener como cierto lo que se comenta por allí.


Con estos argumentos, espero poder convencer aquellos que sostienen como cierto semejante disparate, que estan equivocado. Los fósiles de Taima Taima descubiertos por Cruxent, que datan de 15000 años aproximadamente, se encuentran bajo la tierra firme, donde eran cazados por el hombre primitivo de entonces, lo cual es demostrativo de que esa costa ya estaba definida para esa fecha desde la última glaciación. Los conchales de moluscos y los hornos o fogatas descubiertas por Adrián Hernández Baños al noroeste de Coro, es señal de que los Caquetios antes de la llegada de los españoles acudían al mar de sotavento en busca de especies marinas para alimentarse


Debo decir que este mal entendido es producto de interpretaciones erróneas que se han hecho de algunos escritos históricos, por parte de algunos aficionados de la historia, que de haber aplicado como mínimo la lógica elemental a sus propuestas, hubieran obtenido un mejor resultado


La respuesta a este enredo se puede apreciar en el libro “De Coro y de Corianos” de Luís Alfonso Bueno, en la página 177, en el cual se menciona a Pedro Varela Áñez, como autor de un escrito basado en hechos históricos narrados por Fray Pedro Simón y otro escritor de apellido Herrera, en el que a mi entender estos son descontextualizados en sus afirmaciones “Cita Varela: “Es probable que la provincia de Coro en el Siglo XVI, hubiese sido una playa de mar cuando fue descubierto por Alonzo de Ojeda” “Apenas habían dado vistas a los castellanos” según Herrera, “cuando se llenó la Playa de Indios, infinita multitud, de haciendo señas de llegasen los nuestros”, y yéndose algunos de ellos para sus canoas y llevando perlas para rescatar “las cosillas de castilla que habían sabido habían rescatado con sus vecinos”. Esto también demuestra que Coro, ya era una ciudad poblada de indios en numerosa cantidad y playa de mar caribe que nos rodea. Más adelante Varela refiere, como es lamentable que los historiadores locales no hayan explicado el significado del ancla, que propios y extraños contemplan en la ermita de San Clemente, y que sin duda es símbolo de las antiguas playas de Coro.


Este texto, no tengo dudas es el generador de toda esa matriz de opinión en torno a las playas de Coro, pero hay otro más, que probablemente está basado en este, el cual también echa leña al fuego de la confusión. Este pequeño libro se titula “Coro Aspectos Históricos, en el cual se lee lo siguiente: “Mucho antes de la fundación de Coro, el 26 de julio de 1527, el mar profundo cubría dos cuadras mas abajo del templo de San Nicolás. Desde allí empezaban a fondear las embarcaciones con mucha frecuencia.”


Respecto al ancla de La Ermita San Clemente, este nada tiene que ver con las presuntas playas de Coro. Ciertamente es un símbolo, pero del martirio del tercer Papa de la iglesia, el cual fue martirizado por mandato del emperador Trajano, quien autorizó fuera lanzado al mar con un ancla en el cuello. La muerte del Papa fue a consecuencia de cumplir con su misión, de atender pastoralmente a 2000 cristianos que cumplían penas de trabajo forzoso en el Quersoneso, lugar donde Clemente, se encontraba desterrado


Estos son los textos consultados por los niños de El Pantano para hacer la reseña histórica de su comunidad. ¿Que otra interpretación puede dársele a estos textos que con tanta diafanidad sugieren la existencia de costas en el pantano de Coro?

A todo esto ¿Qué dicen los letrados de la historia del Estado Falcón?


EL PANTANO ABAJO


En esta reseña no vamos hablar de fundadores ya que no es fácil precisar quien llegó primero y quien llegó después, de lo que se trata es, en dejar constancia de las vivencias sociales de nuestros protagonistas, los entrevistados.


En el año 36 según Carmen María Lugo, las buenas casas del Pantano sólo se veían hasta la calle Miranda. El resto de los terrenos estaban enmontados, algunos cercados y unas que otras casitas muy pequeñas de bahareque.


El Pantano que vio Eusebio Amarante cuando llegó a vivir en El Tendalito con sus padres en el año 1937, fue un cardonal que se extendía al Oeste, desde El Trece Negro hasta la altura de la Tenería. La única casa que había por ese sector era la de Stefana González y una que estaba un poco más abajo de un señor de nombre David, que era barbero. La única calle que existía para ese entonces era la calle Urdaneta. Hacía la orilla del monte, habían tres grandes casas de tejas una estaba en La Boca de El Tanque, El Tendal y El Tendalito estos sitios sin duda alguna, eran especies de hatos que pudieron haber existido para la colonia. Otro sitio de cría era Boca e Tura. Allí cuidaba el padre de Ramona Molina los chivos de Pedro Acosta. Por esos lados tenía un hato el Padre Mármol


El Tendalito fue una especie de barriada muy humilde que existió en la orilla del monte, entre los cuales se encontraban Faustino Chica y Flora Díaz, procedentes de Los Pozos en El Vinculo de Paraguana, Ramón Gómez y Ramona Amarante quienes llegaron de Tacuato, Mamerto Colina y Avelino González entre Otros. Estas familias se dedicaban a la crianza de animales

Más arriba del Tendalito estaba el Hatillo de Emilia Rodríguez de Hidalgo, el cual desapareció con la construcción del aeropuerto.

Con la cancelación de las bienechurías por parte del Gobierno, las familias que allí vivían adquirieron tierras en el Pantano Actual, para hacer sus nuevas viviendas.


Según Cesar Ramírez el pantano que el vio para 1945, todavía era un Peladar. Apenas estaban en ese sector las casas de los Medina, Ruiz, Farías, Acosta, Mendoza, Leañez y las de su padre Emilio Ramírez López.


Emilio Ramírez nació en Puerto Cabello, su padre fue Mariano Ramírez... de profesión escribiente, los cuales llegaron a Falcón entre 1880 y 1890, estableciéndose en Cumarebo donde funda un periodiquito. En el año 1935 ya estaba residenciado en Coro, donde funda el periódico El Día. Tuvo muchas casas en el Pantano, las cuales repartió a cada uno de sus hijos. En una de estas casas que hemos dicho, fuera propiedad de Emilio Ramírez , vivieron muchos tiempo ante de irse a Paraguana los famosos músicos Jacobo y Román Gonzáles, los cuales eran oriundos de Curimagua. Este Último fue quien escribió la bella pieza musical El Pantanero. Esta es hoy propiedad del Señor Patiñó. A la altura de la calle Vuelvan caras tenía el Señor Ramírez una huerta con unas cuantas cabezas de ganado.

Estas personas llegaron uno ante y otros despues para sembrarse en El Pantano para siempre, Silvestre Navarro y Bernardina Ramírez, Padres de Teodoro Ramírez, Stefana Sánchez., Avelino González, Luís Padilla y Rosalía Ruiz, Manuela Chirinos, Jorge Dorantes, José Nava, Elías Guanipa, Víctor Marín, Gabriel Primera y Pedro Chirinos entre Otros.


Los antiguos Pantano abájense era gente muy trabajadora. El que no trabajaba la albañilería era pescador. Otros eran artesanos dedicados a la elaboración de alpargatas. Un gran artesano, muy famoso en El Pantano fue Pedro Chirinos, quien trabajaba en la elaboración de aperos para las bestias. Pero quizás lo que le hizo más famoso fueron aquellos cuentos que iba contando a su paso, en cualquier esquina donde la gente lo rodeaba para escucharlos. En mi opinión, fue el más espectacular cuenta cuentos de Coro, un hombre con una brillante imaginación y un estilo tan particular como era la exageración. Por este motivo quienes no comprendieron su talento para producir sus historias imaginarias optaron por etiquetarlo como mentiroso. Sería interesante que los cultores de la comunidad pantano abájense, se ocuparan de rescatar esos cortos cuentos que van de boca en boca en toda la corianidad.

Pescadores famosos de Pantano Abajo: Pedro Chirinos, Elías Primera, Juan Medina, Cecilio Amarantes, Diógenes Ruiz, Mamerto Colina, Chon Guanipa, Teodoro Guanipa, Faustino Chica, Eusebio Amarante entre otros. Entre 6 y 7 kilómetros recorrían estos pescadores en 3 horas con un canasto de pescado en la espalda. Este recorrido era más penoso cuando llovía `por cuanto la salina se ponía resbalosa. Doce pescados se vendían por un bolívar. Teodoro Ramírez se los vendía a unos chinos, que tenían un restaurat en el antiguo mercado de la plaza Falcón

En el Pantano se recuerda el rico y sabroso Pan de Horno que hacía la Señora Raimunda Tiehelen y Petra Acosta. Un real costaba la tira.


En esta localidad casi todas las familias de los primeros pobladores tenían su corral de chivos.

EL AGUA EN EL PANTANO

Los primeros pantaneros tuvieron muchísimas dificultades para proveerse del agua para poder satisfacer sus vitales necesidades, tanto, que los que vivían en El Tendalito bebían el agua que se empozaba en la época de lluvia. También la buscaban en la pila que estaba en la calle Toledo con Norte, donde estuvo la antigua Oficina del I.N.O.S, Institutos Nacional de Obras Sanitarias, y en otra que estuvo en la Plaza Miranda que estuvo al lado del Ayuntamiento Municipal.


En el año 1950 el agua comenzó a estar más cerca de la gente. A partir de ese momento la comunidad se organizó para acortar la distancia entre el tuvo matriz y las alejadas viviendas. Eso fue precisamente lo que hicieron todos los pantaneros, cada quien en su zona. En el caso particular de los Pantano abájense, dicho movimiento estuvo liderizado por un grupo valiosos hombre de la comunidad entre los cuales intervinieron Benito Valles, Segundo Medina, Emilio Guanipa, Jacinto Guanipa, Dionisio Ramírez y Luís Lugo, entre otros. Víctor Ruiz y Teodoro Ramírez no participaron en la ejecución de la obra pero pusieron obreros a trabajar bajo su rsponsabilidad.


También hubo una bomba de agua donde hoy se encuentra la casa de Patiño, cuyo celador fue Pío Gamero.


ANTES DE LLEGAR LA ENERGIA ELECTRICA

Los pantaneros resolvían el problema de la oscuridad nocturna con lámparas de querosén y de gasolina y los más pobres utilizaban una botella o un pote con una mecha. Cuando la tecnología se hizo presente, Luís Ruiz y Teodoro Ramírez adquieren cada uno una planta eléctrica con las cueles suministraban energía eléctrica a los vecinos a un costo módico. De 6 a 9 de la noche era la prestación del servicio.



LA EDUCACIÓN



En el Pantano se dice que la educación la inició María Leonor Chirinos, hija de Manuela Chirinos. Es cierto que aquellas primeras generaciones de pantaneros recibieron las primeras instrucciones educativas por parte de esta invalorable mujer a quien la comunidad recuerda con mucho afecto. Carmen María Lugo se cuenta entre las niñas que acudían a la casa de María Leonor para recibir la enseñanza, la cual no era para ese entonces educación formal. Carmen María recibió educación formal en una escuela Municipal que regentaba Carmen Graciela Rojas, ubicada en la calle Colon, entre calle Miranda y calle Norte. La casa donde funcinó esta escuela fue de Emilio Ramírez ¿Fue acaso esta la Primera Escuela Formal del Pantano? Carmen María continuó estudios en el colegio Sucre que dirigía la curazoleña América de Triana.


El Señor Nelson Arteaga Pachano en su libro “Las Campanas de Gaspar” refiere que Germán Borregales Pachano, enseñó a leer y escribir a niños de San Nicolás y El Pantano, en una escuelita que puso en su casa.

En el Tendalito, refiere María Inocencia Gómez las señora María Clorinda y María Morales también enseñaban las primeras letras


Según Sebastián Chica, José Nava, Elías Guanipa Víctor Marín, también sacaban tiempo para enseñar muy espontáneamente a los niños de la localidad.


BODEGAS Y BODEGUEROS DE EL PANTANO


Entre las bodegas de El Pantano la gente recuerda la de Teo y Antonio Borregales, en esta ultima trabajo por muchos años como expendedor Juan Vicente Acosta. Cecilio Chirinos, Jacobo García, también tuvieron su bodeguita. Muy famosa fue Bodega La Atarraya, de Carlos Medina. La Bodega de Teodoro Ramírez se llamaba la Esperanza.

INSTITUCIONES CULTURALES

La primera Organización Social instituida en la comunidad fue la Junta Pro mejora, a través de la cual se lograron grandes reivindicaciones en pro de la comunidad. La Sede de dicha junta funcionaba en la casa de Tomás Ruiz. La directiva estaba compuesta por Luís Lugo, quien la presidía, Jesús Colina, Víctor Ruiz, Dionisio Ramírez, José de la Rosa Ruiz


El Centro Cívico Emilio Ramírez fue el centro del quehacer comunitario a partir del año 1963. En esa instalación se inició un gran movimiento social cultural y deportivo hasta que la misma se convirtió en la sede de la Escuela Básica María Leonor Chirinos.


La Escuela de Mecanografía José Gregorio Hernández que tuvo La Señora Josefina Ramírez de Figueredo fue también una institución en la que se capacitaron muchísimos jóvenes para buscar trabajo en la administración pública. La Señora Josefina aprendió el oficio en la Escuela de Mecanografía "María Auxiliadora", que funcionaba "en la calle Bolívar entre calle Purureche y Calle Garcés, cuya Directora y propietaria fue la Señora Aura Valles de Pirona.

DEPORTE Y RECREACIÓN


Los pantaneros en la época de Tan Chica jugaron Béisbol en la antigua Huerta de Teo Borregales la cual llamaban la Embajada, de allí salieron grandes estrellas como Camilo, Domingo, Alberto y Teodoro Chica, Pedro Vicente Ruiz, Antonio Pimentel entre otros.

Los pantaneros se recreaban Jugando Bolas criollas. Las primeras bolas que usaban los pantaneros las hacían de yabo. Entre los buenos jugadores estaban Chucho Ramírez, Guillermo Hernández, Francisco Rafe, León Farias y Chen Ramírez. En este campo de juego se construyó posteriormente la Escuela Normal José Mercedes Santelíz

El Bolo de José Nava fue un sitio de gran atracción para el juego y las apuestas.


Otros sitio donde se congregaban los pantaneros para disfrutar de aquellas grandes películas mexicanas fue el Cine San Nicolás, donde asegura Cesar Ramírez estuvieron Los Panchos, famoso Trío mexicano

PERSONAJES, SERENATEROS Y PARRANDEROS


Mamerto Colina, Martín Nava. Perucho y Vicente Ramírez, Mariano Ramírez, Francisco Rafo y José Colina

Nicolás Dorante repicaba el tambor en diciembre era un hombre muy alegre.


José Dionisio Ramírez: Consejero del barrio. Fue sacristán del P. Mármol


Jorge Dorante. Hizo una capillita a la Virgen del Carmen frente a su casa. Allí venía el P Mármol a hacer misa.

José Nava, Elías Guanipa Víctor Marín, Gabriel Primera fueron otros personajes de la de comunidad.

El padre Mármol se le recuerda como un buen pastor que siempre estaba pendiente de las ovejas del Señor, a las cuales atendía solícitamente. En su Mula siempre se le veía pasar por El Pantano.


LA SALUD


En cuestiones de salud los pantano abájense no tuvieron mayores problemas ya que históricamente todas las instituciones de salubridad en el pasado estuvieron muy cercana a esta localidad. Las últimas instituciones de salud que desaparecieron con la inauguración del Hospital General de Coro en el año 1973 fueron el Hospital Antonio Smith, Hospital de Niños Maximiliano Iturbe, y la Maternidad Oscar Chapman. Para esta fecha el Antituberculoso Santa Ana ya había desaparecido. En el presente todavía queda el Centro de Asistencia Social que los corianos identificamos como la Sanidad, en la cual funciona la Escuela de Inspectores Sanitarios.

Donde actualmente se encuentra el gimnasio de boxeo Tomás Cubanito Chirinos, funcionó el Hospital de Beneficencia. Para más información a este respecto recomendamos el libro del Dr. Mario Jacobo Penso.








































BARRIO SAN BOSCO DE CORO

BARRIO SAN BOSCO







El Barrio San Bosco fue un pedazo de pantano arriba que cambió de nombre a raíz de la construcción en el sector de la capilla en honor a San Juan Bosco en el año 1943. Los primeros en mudarse hacia ese sector en el año 1937 fue la familia de Bernal Hurtado y Estéfana Valdez, padres de Juan, María, Jesús, Asunción, Chayo, Francisca y Gregoria. Además de los Hurtados construyeron casa en este lugar, Carmen Ugarte, Antonia Nava, José Colina, Juana María Reyes, Sabas Arévalo y un Señor de Nombre Cristóbal. Este sector era la gran ciénega que más tarde recibió el nombre de Tanque de los Díaz.

Los primeros chamos y chamas que jugaron e hicieron travesuras por estos lados fueron precisamente los hijos de esas primeras familias que hemos mencionados. Los hijos de Estéfana y Bernal Hurtado, Gregoria, Francisca, Juan, María de Jesús; los hijos de Asunción Valdez y Melquíades Chirinos, Irma; los hijos de Presentación Ugarte y Pastora Peña, Luz María, Yolanda Teresa y Darío Peña; los hijos de Pausalino Zea y Gregoria Hurtado, Teodoro, Braulio Cecilio, Pausalino Jr. María; Los hijos de Asunción Valdez y Bartolo Garcés, Hipólito, Brígido Benito (Pedro), Teófilo, Ana, y Mercedes.

La casa de Antonia Nava, que también se dice era Orlando López Mendoza, quizás era la mejor casa del barrio, hecha de barro, con techo de tejas y piso de ladrillo. Ésta estaba frente a la casa de María Ávila de Gonzáles. La casa de Cristóbal era una casita que estaba en medio del único terreno enmontado y cercado que había por el sector, parecía una casita sacada de un cuento de hadas, donde vivía una familia muy aislada y poco sociable, de apellido Salas, aunque eran buena gente. Entre los cuales recordamos a Ifigenio, el menor del grupo y quien más interactuaba con la muchachada del barrio, era un cándido muchachote de hablar tartamudo, que caminaba balanceándose parsimoniosamente, de trato afable, que gozaba del aprecio de todos los vecinos. Este espacio en la actualidad comprende, el Centro Cívico, la casa de Goyo Cuba y el pedazo de calle de la Sierralta. Al parecer este sitio debió ser un lugar de crianza, por que muchos de los vecinos recuerdan haber visto un molino de viento en el lugar.

Después hizo casa Victoriano González Teodoro Higuera, Más hacia el centro hicieron casas Monche Villa y Antonio Peniche que fueron los primeros en construir para ese sector. Después llegó Gregorio Sánchez y Eduvigis, los cuales llegaron de Pantano Abajo a mediados del año 49. Los hermanos Ávila, Ángel y Félix también se vinieron a vivir al sector. Este último fue quien construyó la casa donde viviera Pepe Lupe, la cual vendió después que una de sus hijas sufriera quemaduras ocasionadas por un rayo que cayó en la cocina una tarde lluviosa.

Es importante resaltar que al norte de la Av. Los Medanos residía la familia Chávez, (los más antiguos pobladores de esta localidad). Dicha Familia la constituían los esposos Chávez Barrio, Esteban y Tomasa junto a sus hijos Martín, Florentino, María, Natividad, Carmen, Eloina y Eloisa. A esta familia se integran posteriormente los hermanos Juan de la Cruz y Ángel María Batista. Otras familias que podrían considerarse fundadores fueron entre otros Obdulio González y Agustina Galicia, abuelos de Tomasa Galicia. Más tarde llegó, Abundio González, Juan Vicente Leal (Pache) y Emilia, Luís Jiménez y su Esposa Carmen, Luisa Isparraguirre y Lola Azuaje, José Ramírez y su señora Presenta, la familia Nava, la familia Loaiza y la familia García, que estaba desde mucho antes por el sector conocido como El Tanque de los Díaz. La familia Catillo, Bernardo y Vicenta y la familia Sangronis, Alejandro y Eduarda llegaron en el año 1950


LAS BODEGAS DE SAN BOSCO


La primera bodega de San Bosco fue la Bodega Altamira de Victoriano González, después siguió la de Antolino Guerrero. En el sector también hubo otras bodegas. La tercera fue la de Nicolás Martínez y la cuarta la de Martín Galicia estuvieron en el mismo sitio que la de Antolino, mudándola después para la esquina Duvisí con la calle dos San Bosco, hoy Agustín García. Martín fue un personaje muy querido y apreciado en nuestro barrio por su don de gente. Lourdes Higuera y Felipe Loaiza también tuvieron una bodega al lado de la Bomba de Gasolina de Nanito Pulgar, en la Av. Los Médanos frente a la Iglesia de San Juan Bosco, de allí la mudaron para la casa de Pedro Ventura, la cual quedaba donde hoy está la de Julio González. Julio González también puso una bodega en aquella fea calle que después se convertiría en la Av. Josefa Camejo. Le siguieron la Bodega Tírame Algo de Simón Lucena y Cucha, y la Bodega El Águila de Miguel Morillo. También tuvieron bodega al Este de la Iglesia, Justiniano Loaiza, Delfín Romero y Lolo Ventura. Este último desapareció misteriosamente y nunca más se supo de él. Su hijo Rubén Ventura lo busco hasta más no poder, por todas partes, pero todos sus esfuerzos resultaron inútiles. A Lolo se lo tragó la tierra. Chimino Guanipa también tuvo una bodega en la Calle Duvisi.

Las más antigua hasta el presente son la Bodega de Beto Galicia.


ANTOLINO GUERRERO

Antolino Guerrero fue el fundador en el barrio del primer centro de recreación familiar. Este sitio estuvo por la calle Duvisi.. Allí funcionó un bolo donde los hombres de la comunidad acudían a recrearse. Antolino, con una pequeña planta eléctrica suministraba energía a algunos vecinos que podían pagarla. Este era el único sitio electrificado de la comunidad, en el que se concentraban muchas personas por la noche para escuchar música y las novelas que estaban muy de modas ese tiempo.

LA EDUCACIÓN EN SAN BOSCO


La primera Escuela a donde acudieron los jóvenes del barrio funcionó en la sociedad Virgen del Carmen que fundara en la calle González cruce con Miranda el Señor Pedro Acosta Cordones.

La primera escuela pública del Barrio San Bosco funcionó en una casa de media agua con piso de tierra que estuvo en el lugar donde ahora se encuentra la casa del Dr. Cuba. Fueron maestras en esta escuela Esther Escalona y Rosa Cayama. Eso fue por el año 1946 cuando Ramona Molina contaba con once años de edad. Según Ramona la maestra Rosa les daba una merienda de guarapo de leche con cambur.

Otra escuelita Municipal que estuvo por barrio fue la que Atendía la Maestra Esther Solano de González. Esta estuvo en el callejón José Gregorio Hernández, hoy Cepeda Pinillo, al lado de la bodega de Rómulo Calatayud. La Maestra Solano También trabajó en una de las primeras escuelas de Chimpire, donde por cierto comencé yo a estudiar. Estaba ubicada en la Calle Iturbe con Buchivacoa.


En la Iglesia, en la época del padre Rota enseñaba Anita Petit y posteriormente el Padre Guillermo Parra, compañero del Padre Chiampitti. También tuvo una escuela entre la Duvisi y Callejón Páez la maestra María Piña, en la casa de Carmen Peniche. Otra maestra que regentó una escuela frente a la bodega de Beto Galicia, fue Tila Mujica. En la casa de Antonia Nava que ya hemos mencionado daba clase un hijo de ésta, de nombre David. Rubén Sánchez y lo hermanos Zea, recibieron instrucciones de este señor.



LOS COMIENZOS DE LA COMUNIDAD CRISTIANA


Antes de construirse la capilla de San Juan Bosco, las catequesis en El Pantano la recibían los niños en la casa de Carmen de Cortez. Allí venía el sacerdote desde San Gabriel. Un poco más arriba debajo de un yabo recibió catequesis Juan Hurtado y otros niños. A ese sitio acudía también el cura probablemente el Padre López o el P. Santico de San Gabriel.

La capilla de San Juan Bosco como hemos afirmado, se construyó en el año 1943 por los hermanos Julián y Teolindo Lugo. La limpieza del terreno comenzó en el año 1942 por un grupo de hombres de la comunidad que dirigía Aquiles Mujica en compañía de Ángel Ávila, Juan García, Pinito Díaz, Juan de La Cruz Batista y su señora Eloína Chávez y Obdulio González. Para la faena de limpieza compraron una cabra por 12 bolívares para darle de comer a los trabajadores. Las herramientas de limpieza eran guardadas en la casa de Obdulio González. La casa parroquial es lo que hoy conocemos como el Ambulatorio San Juan Bosco


P. Mario Rota es quien inicia las actividades pastorales en nuestra comunidad. En el año 1944 hizo su comunión en dicho templo Juan Penso Naveda pero el catecismo la daban en la casa de Carmen Ugarte que estaba detrás de la familia Mujica, la propia Carmen y Nanito Cortez eran los catequistas en ese tiempo. Juan cuenta que el padre Rota lo pasaba a buscar el domingo a las cuatro y media de la mañana, además de tocar las campanas Juan ayudaba al padre como monaguillo y también repartía los ticket a los muchachos que iban a la misa, constancia necesaria para poder tener derecho a la merienda de la tarde. Los panes los donaban al P. Rota en la Panadería Pelayo.

Entre otros jóvenes que entonces acudían a la capilla a catecismo y a jugar en los columpios, toboganes, sube y baja o tabla de equilibrio estaban, Egidio Castillo, María y Carmen Dávila, Irma, Arminda, Reinaldo Rivero, José Polanco, Estilita de Arias, Teofilo y Pedro Garcés, Fabián Higuera Rigoberto Molina, y Rubén Sánchez, Esteban Rivero Neptalí Medina, Candido Peña y Mayo Quero entre otros

Teodoro Zea nos comentó que en el patio de la capilla jugaban béisbol con pelotas que ellos mismo elaboraban con pedazos de trapo viejo, y que los guantes los elaboraban con lona que el padre Rota les compraba

Neptalí Medina recuerda su primera comunión que por cierto se realizó en San Clemente. Ismael Rosillo también hizo la primera comunión en ese tiempo. De San Bosco salieron los neocomulgantes en procesión. Rubén Sánchez y Rigoberto Molina venían desde Campo Alegre para el catecismo. La gran mayoría de los muchachos hacían su comunión vestidos de blanco y en alpargata. Rubén Sánchez aun recuerda los nueve viernes que era obligatorio hacerlo después de la comunión. Para Rubén el mejor cura que pasó por la parroquia fue el padre Rota ya que este se ocupaba hasta de recoger los borrachitos que los fines de semana amanecían tirados en las calles del sector

Quien tocaba las campanas y además cuidaba la iglesia fue señor Wenceslaos Arias, mejor conocido como Vence.

La primera organización católica de la comunidad la fundaron la familia Mujica y la familia Guerrero, Chávez y Batista.







martes, 3 de agosto de 2010

FRANCISCO DE MIRANDA Y JUAN MANUEL DE SALAS, COMANDANTE DE CORO.

Sin duda alguna Francisco de Miranda fue un hombre genial, grande e inobjetable como hombre de ideas y de acciones. Su aporte a la historia política de Venezuela es grandioso y admirable. Un quijote del republicanismo, con un gran ideal en su corazón, capaz de sacrificarlo todo en pro de la emancipación de las colonias hispanoamericanas, que era su mayor deseo.


Sin embargo, todos los esfuerzos materiales en procura de lograr resultados positivos a favor de la libertad e independencia de Venezuela, resultaron infructuosos. Fracasó en Ocumare, en Coro, y al frente de las fuerzas armadas. Además entregó la primera república con la firma de un armisticio, razón por la cual, Bolívar lo entrega a los españoles por considerar su decisión un acto de traición a la patria. Realmente no fue un acto de traición, Miranda solo creyó que a través de la rendición podría ahorrarle sufrimiento al pueblo Venezolano en virtud del desorden que él como militar disciplinado, veía en el ejército venezolano de entonces. ¡Bochinche, Bochinche! Fueron las expresiones que de él se recuerdan. Cualquiera podría pensar que fue un error de su parte, yo creo más bien, que providencialmente, Miranda no estaba destinado a llegar más allá de donde finalmente terminó su grandiosa vida, como fue su prisión en La Carraca, tragedia que le ocasionó el joven Bolívar. Gracias a Bolívar, el Imperio español estaba de fiesta, había caído el pez gordo. El más buscado enemigo de España. Miranda encarcelado y Bolívar perdonado. Todo era providencial, no había llegado el momento.

Para 1806 cuando miranda realizó sus invasiones a Venezuela, muy pocos creían posible alcanzar la independencia de España. Privilegios, concesiones quizás.

Es historia que Bolívar y la oligarquía caraqueña se opusieron y rechazaron las acciones de Miranda en Ocumare y en Coro, al cual llamaron loco. De hecho el movimiento independentista en América Hispana no se desencadena gracias a la iniciativa de los americanos, es gracias a la providencial intervención de Napoleón en España. Allí comenzó todo. Y no fue hasta el 5 de julio de 1811, cuando realmente se materializa la Independencia. En mi opinión es un error histórico confundir el 19 de Abril como el inicio de la Independencia, porque hay suficientes elementos que demuestran lo contrario.

Si era legitimo que la oligarquía caraqueña despreciara a Miranda, los corianos igualmente tenían el mismo derecho de rechazar las propuestas libertarias de Miranda.

Hay historiadores que absurdamente critican a los corianos de entonces por no respaldar las iniciativas de Miranda, de promover un movimiento revolucionario desde el suelo coriano.

Digo yo, ¿Por qué tenían los corianos que recibir a Miranda con los brazos abiertos? ¿Es que acaso 275 años, queriendo y cuidando el terruño, dependiendo del gobierno de España en lo social, económico y cultural, se podían tirar por la borda de la noche a la mañana así como si nada, para seguir las ideas y el liderazgo de un desconocido que nadie en Venezuela estaba dispuesto a aceptar?

Muchos historiadores han tratado de ridiculizar a los corianos y a su comandante Juan Manuel de Salas, llamándolos cobardes, sin saber realmente lo que pasó. ¿Alguna vez historiador alguno se ha puesto a investigar o a preguntarse que estrategias militares desarrollaron nuestros antepasados corianos durante ese tiempo y de los cuales muchos descendemos, para enfrentar las permanentes invasiones de los piratas? ¿Era el repliegue y desalojo de la ciudad cobardía o estrategia militar?. ¿Eran militares de graduación o tirapiedras los comandantes que el gobierno imperial destacaba en Coro?

En estos días de agosto del 2010, escuche a un famoso historiador en la televisión, especulando sobre las razones que pudo haber tenido Miranda para invadir a Coro, insinuando que era una provincia sin importancia. Preguntándose ¿Por qué no invadió a Caracas?

Especulando, esta es la respuesta en mi opinión. Miranda debió saber o suponer, que los corianos jamás les perdonaron a los caraqueños el despojo del Gobierno Real y el Gobierno Eclesial. He allí la razón. Quizás eso les hizo pensar, que el descontento de los corianos pudiera servir a sus pretensiones. Lamentablemente no fue así. Error de cálculo. Los corianos, ciertamente estaban resentidos con el gobierno central. Pero no estaban dispuestos a aventurarse y mucho menos a ser desleales.

La insignificante provincia tuvo su oportunidad de demostrar que no era tan insignificante el 5 de julio de 1811, cuando se negó a participar del movimiento independentista.

Los bravos corianos demostraron ser consecuentes con sus principios. Fidelidad y lealtad fue la divisa de la corianidad, especialmente los Caquetios, únicos aborígenes “libres” de Venezuela, con privilegios reales, que hasta el último momento derramaron su sangre a favor de la Madre Patria, así pensaron ellos. La historia sólo debe ocuparse de la verdad, no de juzgar los sentimientos.

El siguiente documento, desconocido por la gran mayoría de los historiadores venezolanos, revela con todo realismo la respuesta que el gobierno de la colonia dio a Francisco de Miranda. Dicho documento es público, está registrado en libro editado por la Academia Nacional de la Historia, y fue transcrito por la Paleógrafa Dolores Bonet de Sotillo. Me consta que muchos historiadores, investigadores incluso, lo desconocen y los pocos que lo han leído lo ocultan intencionalmente.























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